En el escenario tecnológico empresarial actual, asistimos a una carrera desenfrenada en todo el sector. A medida que las organizaciones pasan de arquitecturas monolíticas a entornos complejos que aprovechan infraestructuras heterogéneas, las plataformas de datos basadas en la nube se están topando con un muro de visibilidad (es decir, de observabilidad). Su respuesta ha sido una oleada de adquisiciones reactivas por valor de miles de millones de dólares, diseñadas para añadir la observabilidad de la que carecen de forma nativa.
Pero la observabilidad no debería ser un epílogo ni un elemento secundario de una fusión reciente: debe ser una capacidad fundamental. En Cloudera, estamos transformando nuestro ADN de observabilidad nativa en un motor unificado con prioridad híbrida, demostrando que una visión completa en todo el patrimonio de datos es un requisito esencial para una estructura de datos unificada, un lakehouse de datos abierto, datos en movimiento, la IA y la plataforma de datos en su totalidad. Esto es así tanto si se ejecutan las aplicaciones, cargas de trabajo, modelos y agentes en nubes públicas, en centros de datos locales o en el edge.
La verdadera observabilidad no es una herramienta única, sino una capacidad fundamental integrada en la plataforma de datos para responder a preguntas críticas de todas las partes interesadas del patrimonio de datos. Ya sea un analista de negocio que se pregunta por qué no se ha actualizado un cuadro de mando, un administrador de bases de datos que investiga una consulta de larga duración o un administrador de sistemas que identifica un almacenamiento de datos sesgado en los nodos del clúster, la observabilidad debe ofrecer una telemetría integrada para proporcionar respuestas inmediatas y prácticas.
En la realidad de los entornos híbridos y multinube, confiar en herramientas independientes y de un solo propósito (para la calidad de los datos, el rendimiento en la nube, el estado de la infraestructura, etc.) que no funcionan en todo el entorno de datos no garantiza una verdadera visibilidad. Al contrario, crea un problema de silos de datos con islas desconectadas de sistemas observados.
Es la interacción entre estos sistemas (en datos, cargas de trabajo, utilización de recursos, etc.) lo que hace necesaria la observabilidad. Cuando estas categorías están desconectadas, las organizaciones pierden el contexto profundo necesario para la excelencia operativa. Para alcanzar ese nivel de información, se requiere una visibilidad que vincule registros, métricas y trazas de forma cohesionada entre la capa de datos y la infraestructura subyacente, junto con todo lo demás.
El auge de la IA generativa y el modelado a gran escala ha transformado fundamentalmente la arquitectura híbrida, que ha pasado de ser una opción estratégica a una necesidad técnica. Las cargas de trabajo de IA exigen un delicado equilibrio entre la computación a escala masiva en la nube para el entrenamiento y la gravedad de los datos localizados en el entorno local para la privacidad y la inferencia de baja latencia, lo que lleva a las empresas modernas a convertirse en una intrincada red de entornos heterogéneos.
Este cambio hacia una huella verdaderamente distribuida (que abarca desde el centro de datos principal hasta la nube pública y el edge) magnifica de forma inherente la complejidad, ya que las cargas de trabajo se comportan de manera diferente tanto dentro como entre estas diversas infraestructuras. Esta complejidad hace que sea exponencialmente más difícil llegar al porqué crítico detrás de los retrasos en el rendimiento, los picos de costes o los problemas de consumo. En esta era de la IA híbrida, la complejidad del sistema sin una visión unificada y telemetría se convierte en una caja negra inmanejable, lo que impide a los responsables de IT predecir o prevenir fallos críticos.
Recientemente se ha producido un aumento de los proveedores de datos basados en la nube que adquieren startups de observabilidad: Snowflake adquiere Observe, Palo Alto Networks adquiere Chronosphere, entre otros. Estas adquisiciones multimillonarias demuestran que, cuando las plataformas de datos carecen de observabilidad nativa, acaban topándose con un "muro de visibilidad". Estos proveedores intentan ahora añadir lo que debería haber sido una capacidad básica.
Para las empresas modernas, un enfoque fragmentado y exclusivamente basado en la nube no proporcionará la visibilidad que necesitan para alcanzar la verdadera excelencia operativa:
Las herramientas exclusivamente basadas en la nube se limitan a un segmento específico de la pila, ignorando el vasto conjunto de datos que existe fuera de la nube pública.
Las herramientas con observabilidad añadida tienen dificultades para proporcionar el contexto unificado necesario para comprender la causa de los problemas en entornos híbridos complejos. Los clientes se ven a menudo obligados a lidiar con interfaces inconexas para registros, métricas y trazas, lo que pone de manifiesto una importante falta de cohesión entre la capa de datos y la infraestructura que la sustenta.
Cloudera Observability es una capacidad nativa y fundamental que va más allá de la simple monitorización para actuar como un motor unificador. Al posicionar la visibilidad como un requisito fundamental, Cloudera proporciona una visión completa de toda la nube híbrida: local, pública y en el edge. Además, al aprovechar OpenTelemetry como marco de observabilidad para recopilar y capturar trazas y métricas distribuidas, nos alineamos con el marco líder de estándares de observabilidad.
Cloudera Observability ofrece algo más que el porqué del rendimiento; proporciona un ciclo completo de información. Hemos "embotellado" la inteligencia de diagnóstico recopilada de más de 1,3 millones de nodos bajo suscripción para crear sofisticadas herramientas de diagnóstico. Ahora, con la integración de Cloudera Cloud Factory (antes conocida como Taikun CloudWorks), estamos en la mejor posición para ampliar estas capacidades más allá de la gestión de la infraestructura nativa de la nube.
Esta evolución pone la fiabilidad predictiva al alcance de las empresas modernas, transformando el mantenimiento de un ciclo de parches reactivos en una estrategia proactiva. Al aprovechar las alertas avanzadas sobre vulnerabilidades de seguridad y problemas conocidos, las organizaciones pueden finalmente trascender la resolución de problemas tradicional para lograr un estado de rendimiento continuo y fiable en todo su patrimonio de datos.
En última instancia, la observabilidad es la única forma de navegar por la complejidad de la era de la IA híbrida, a través de una plataforma de datos creada con la observabilidad en su ADN. Para obtener más información sobre cómo puedes lograr una verdadera observabilidad con Cloudera, ponte en contacto con nuestro equipo de servicios profesionales, echa un vistazo a nuestras demos de productos o regístrate para obtener una prueba gratuita de 5 días.
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